Para el concurso #historiasdemiedo de Zenda Relatos de miedo.

CERILLAS Y PAYASOS

Estoy sentado frente a una mesa en una habitación totalmente a oscuras. La mesa esta uniformemente iluminada. A pesar de estar sentado, estoy a suficiente altura como para ver la mesa desde arriba. Solo veo la parte superior. Está forrada de una especie de mantel hule grueso grapado en los extremos y de un color verde claro horrible. No hay nada encima.

De repente, una cerilla cae sobre la mesa a la vez que se oye un golpe de tambor. Cae otra y otra, siempre acompañadas de los golpes de tambor. Cada vez caen más y con más frecuencia. Los golpes son también más frecuentes, siempre en sincronización con las cerillas. El montón va ocupando poco a poco la totalidad de la mesa cuando los golpes son prácticamente seguidos. El sonido acaba siendo continuo.

Abrumado de tanto ruido, levanto la cabeza para mirar al frente y así dejar de ver las malditas cerillas. En ese momento lo que observo son tres payasos. Sobre un fondo oscuro, se les veía claramente. Eran idénticos. Vestidos como auténticos payasos, de colores chillones. Las caras estaban muy maquilladas. Tenían grandes bocas que parecían emitir sonidos amortiguados por el ruido del tambor. Éstas me estaban inundando de saliva continuamente. No hablaban, lo que estaban haciendo era reírse de mi a carcajada limpia.

Siendo insoportable la situación, estallo muerto de miedo.

Como siempre me despierto de la pesadilla todo sudoroso y con una gran cefalea que me martillea la cabeza al ritmo del tambor.

Comentario: Texto escrito hace mucho tiempo. La coincidencia de los payasos en el texto con los últimos acontecimientos de gente vestida de payasos macabros, ha sido pura casualidad.